El emblemático recinto taurino enfrenta un futuro incierto tras su cierre y posible demolición.
Este 22 de diciembre se conmemoran 61 años desde la inauguración de la Plaza de Toros Santa María de Querétaro, un recinto que fue testigo de importantes eventos taurinos y culturales. Sin embargo, en los últimos dos años, el histórico inmueble ubicado en Paseo Constituyentes ha permanecido cerrado y enfrenta un futuro incierto.
Fuentes cercanas han señalado que la Plaza de Toros está en proceso de venta, y se especula que podría ser demolida para dar paso a un proyecto comercial. Esta posibilidad ha generado preocupación entre los habitantes y aficionados a la tauromaquia, quienes ven el deterioro del recinto como un reflejo del desinterés por preservar un espacio de gran valor histórico y cultural.
El abandono de la plaza es evidente. Actualmente, no cumple con las normativas de protección civil, lo que impide la realización de eventos sociales, conciertos y otras actividades. A pesar de su trascendencia, no se realizaron las mejoras necesarias para garantizar su operatividad y seguridad.
En su época de esplendor, la Plaza de Toros Santa María fue escenario de grandes figuras del toreo, como Manolo Martínez, Eloy Cavazos, Jorge Gutiérrez, José María Manzanares, Pablo Hermoso de Mendoza, y muchos más. Estos toreros dejaron una huella imborrable en el corazón de los queretanos.
Hoy, la Plaza de Toros Santa María enfrenta una encrucijada. Su cierre y deterioro suponen la pérdida de un espacio emblemático de Querétaro, cuya historia forma parte integral de la identidad cultural de la ciudad. La posible demolición del inmueble plantea interrogantes sobre el futuro del patrimonio queretano y sobre la importancia de conservar los espacios que narran su historia.



