Suspensión y clausura de establecimientos sin permisos legales buscan proteger la salud y seguridad de las familias.
Pedro Escobedo, Qro.- En respuesta a reportes ciudadanos y con estricta observancia de la normatividad vigente en materia de comercio y protección civil, el Gobierno Municipal de Pedro Escobedo llevó a cabo este fin de semana una serie de operativos estratégicos para combatir la venta clandestina de alcohol en diversas comunidades del municipio.
Estas acciones forman parte del compromiso de la administración municipal para erradicar la comercialización ilegal de bebidas alcohólicas, alineándose con la estrategia impulsada por el Gobierno del Estado, que tiene como objetivo garantizar entornos seguros, ordenados y libres de prácticas que pongan en riesgo la tranquilidad y bienestar de las familias.
Durante las inspecciones, se detectó la venta no autorizada de alcohol en los poblados de San Fandila, Noria Nueva y La Venta. En San Fandila, se encontró un domicilio que comercializaba micheladas junto a una miscelánea que vendía cerveza en envase cerrado, ambos bajo la misma propiedad y sin los permisos correspondientes, por lo que la miscelánea fue suspendida temporalmente. En Noria Nueva, un establecimiento operaba sin licencia vigente, lo que motivó su clausura preventiva. Por último, en La Venta, la Dirección de Protección Civil identificó discrepancias entre el giro registrado del local y la venta real de bebidas alcohólicas, iniciando los procedimientos administrativos pertinentes.
Más allá de las sanciones aplicadas, los operativos buscan prevenir riesgos a la salud y seguridad pública, así como evitar escenarios propensos a la violencia o alteraciones del orden social. La venta clandestina no solo incumple con la reglamentación, sino que representa un peligro para jóvenes, familias y consumidores, quienes desconocen las condiciones en que se almacenan o preparan estas bebidas.
El Gobierno Municipal reitera su compromiso con el bienestar de los escobedenses y hace un llamado a la ciudadanía para continuar denunciando de manera anónima y segura cualquier actividad que ponga en riesgo la convivencia y el orden público. Mantener la seguridad en nuestras comunidades es una tarea compartida para cerrar la puerta al clandestinaje.



