Activistas cuestionan su congruencia; la legisladora aún no emite postura oficial.
Querétaro, Qro.– La diputada local Claudia Díaz Gayou, coordinadora de la fracción del Partido del Trabajo (PT) en el Congreso de Querétaro, fue captada recientemente asistiendo a una corrida de toros y conviviendo con simpatizantes del movimiento pro-taurino, a pesar de haber promovido una iniciativa legislativa que busca prohibir este tipo de espectáculos en la entidad.

En imágenes difundidas en redes sociales, la legisladora aparece junto a integrantes del grupo Vive Libre, conocido por su defensa de la tauromaquia y las tradiciones mexicanas, así como con ganaderos y apoderados de toreros, lo que ha desatado una fuerte polémica entre activistas, organizaciones animalistas y usuarios en redes.
La controversia radica en la contradicción entre su asistencia al evento taurino y el contenido de su iniciativa, presentada meses atrás, en la que propuso abrogar el decreto estatal que, desde 2012, reconoce la tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial en Querétaro. En dicho documento, Díaz Gayou argumentó que las corridas de toros constituyen una forma de maltrato animal, y que su preservación no puede justificarse bajo la noción de tradición.
Además, la iniciativa se apoya en la reforma constitucional del 2 de diciembre de 2024, que reconoce a los animales como seres sintientes, así como en criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que establecen que los estados no tienen competencia para proteger culturalmente espectáculos que impliquen sufrimiento animal, por tratarse de expresiones reguladas a nivel federal.
Organizaciones como AnimaNaturalis, PETA Latino, Animal Heroes y Cultura sin Tortura, que han respaldado su propuesta, han expresado su desconcierto y molestia ante la aparente incongruencia de la diputada.
Hasta el momento, Claudia Díaz Gayou no ha emitido una declaración oficial sobre su presencia en el evento, aunque distintos sectores han exigido que aclare públicamente su postura.
La situación ha reabierto el debate no solo en torno a la permanencia de la tauromaquia en Querétaro, sino también sobre la coherencia ética y política de quienes ocupan cargos públicos, en especial cuando representan causas relacionadas con los derechos humanos y el bienestar animal.




