Conformado por bosques, cerros y espacios para campismo, el municipio se posiciona como uno de los destinos más encantadores de Querétaro.
Amealco de Bonfil, Qro.- Con una extensión de 682.1 kilómetros cuadrados, que representan el 5.8 % del territorio queretano, el municipio de Amealco de Bonfil se consolida como un destino turístico con identidad propia, donde la naturaleza, la tranquilidad y la riqueza cultural se entrelazan para ofrecer una experiencia inolvidable.
Rodeado por el murmullo de los bosques y un ambiente místico, Amealco es ideal para quienes buscan una escapada de paz y serenidad. El municipio destaca por su folklore, sus tradiciones vivas y una arquitectura que se mezcla armoniosamente con el entorno natural, convirtiéndose en una auténtica acuarela de colores y formas.
Su ubicación geográfica privilegiada permite disfrutar de espacios ideales para el campismo, como San Pablo, Tenazdá, Chitejé de la Cruz y la Laguna de Servín. Estos parajes ofrecen cielos despejados que permiten una observación estelar única, atrayendo a visitantes y fotógrafos que buscan conectar con el cosmos desde la tierra amealcense.
Para los amantes del deporte al aire libre, Amealco también se ha posicionado como un referente del ciclismo de montaña, al haber sido sede de la competencia nacional durante dos años consecutivos. Además, sus cerros emblemáticos —como el Cerro de la Cruz y el Cerro de San Pablo— son destinos frecuentes para el senderismo, así como para días de campo en familia.
Entre tradiciones, naturaleza y aventura, Amealco se reafirma como un destino que no solo se visita, sino que se vive intensamente.



