La polémica remodelación incluye un lujoso salón de baile de 250 millones de dólares y ya genera críticas internacionales.
Estados Unidos.- Con maquinaria pesada en plena acción, el ala este de la Casa Blanca comenzó a ser demolida este lunes como parte del ambicioso plan del presidente Donald Trump: la construcción de un ostentoso salón de baile valuado en 250 millones de dólares.
Recientemente, Trump ofreció una cena de gala en la que agradeció a millonarios y gigantes tecnológicos como Amazon, Apple, Meta, Google, Microsoft y Lockheed Martin por sus contribuciones al proyecto, que promete transformar uno de los edificios más emblemáticos del mundo.
La obra, que ya ha generado controversia entre historiadores y críticos de la arquitectura, marca un antes y un después en la histórica residencia presidencial, sumando un capítulo más a la ya polémica gestión del mandatario.



