La cinta dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugás llegará a las salas de cine de Querétaro con una poderosa mirada a la crisis venezolana y a las decisiones extremas que impone la violencia.
Querétaro, Qro.– La película latinoamericana “Aún es de noche en Caracas”, adaptación cinematográfica de la reconocida novela La hija de la española, arribará a las salas de cine de Querétaro como una propuesta intensa, emotiva y profundamente contemporánea que explora el colapso social, la pérdida de identidad y la lucha por la supervivencia.
Dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugás, la historia se sitúa en una Caracas al borde del abismo. Adelaida, una mujer de 38 años, acaba de enterrar a su madre y se enfrenta a una ciudad marcada por la violencia política y la represión. Al regresar a su hogar descubre que su departamento ha sido ocupado por simpatizantes del régimen, lo que la obliga a refugiarse en el inmueble contiguo, donde encuentra el cuerpo sin vida de su vecina.
A partir de ese momento, Adelaida se ve forzada a compartir el encierro con un joven en quien no puede confiar, desencadenando una atmósfera claustrofóbica dominada por la paranoia, el miedo y la amenaza constante. Para sobrevivir, la protagonista deberá renunciar a su identidad y asumirse como “la hija de la española”, una estrategia de resistencia que simboliza también un proceso de renacimiento.
El filme cuenta con las actuaciones de Natalia Reyes, Moisés Angola, Sheila Monterola, Samantha Castillo y Edgar Ramírez, y ofrece una mirada íntima y visceral de la crisis venezolana, enfocándose en temas como el derecho a existir, el exilio, el desarraigo y la pérdida de identidad en contextos de violencia extrema. Su narrativa se construye a partir de actos mínimos de resistencia, lejos de los grandes gestos heroicos.
“Aún es de noche en Caracas” ha tenido un destacado recorrido internacional, al ser seleccionada en la Mostra de Venecia, dentro de la sección Spotlight, y presentarse en festivales de prestigio como Toronto y Morelia, donde ha sido reconocida por la potencia de su enfoque y la vigencia de sus temas.
Con una duración aproximada de 97 minutos, la película se perfila como uno de los estrenos cinematográficos más impactantes del año, invitando al público queretano a reflexionar sobre los dilemas contemporáneos del conflicto, la identidad y la resistencia humana.



