Conocido por sus coloridos fragmentos de cerámica, este espacio urbano conserva siglos de historia y tradición cultural.
Querétaro, Qro.- Entre las calles Filomena Mata, Invierno y Avenida Universidad, se encuentra el Jardín de los Platitos, oficialmente llamado Jardín Niños Héroes de Chapultepec, un rincón urbano lleno de historia y peculiar encanto.
El nombre popular proviene de los coloridos fragmentos de cerámica que adornan sus bancas y jardineras, detalles que le han dado identidad propia. La historia del jardín se remonta al siglo XVIII, cuando funcionaba como un punto clave de intercambio entre el norte y sur de la ciudad. A mediados del siglo XX, el espacio fue transformado en un jardín moderno diseñado por Carlos Mendoza, incorporando una fuente central, bancas, faroles y macetones.
Durante décadas, el Jardín de los Platitos fue un lugar de encuentro para músicos, comerciantes y vecinos, consolidándose como un ícono cultural y social de Querétaro. Serenatas, eventos bohemios y el bullicio de mercados coexistían en la zona, impulsados por el auge del ferrocarril y el comercio local.
En 2004, los músicos fueron reubicados en la Plaza Santa Cecilia, dejando al Jardín de los Platitos como un testimonio vivo de una era que fusiona tradición, historia y cultura en la capital queretana.



