Especialistas del INAH descubren 16 manifestaciones gráfico-rupestres en Hidalgo, algunas con más de cuatro mil años de antigüedad.
Tepeji del Río.- Durante los trabajos del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren Ciudad de México–Querétaro, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia hallaron nuevas manifestaciones gráfico-rupestres en el sitio denominado El Venado, ubicado en el cerro del mismo nombre, en el estado de Hidalgo.
El descubrimiento comprende 16 elementos, entre petrograbados y pinturas rupestres, que por sus características estilísticas podrían datar de la prehistoria y del periodo Posclásico (900-1521 d.C.). Estas expresiones se localizan en dos acantilados cercanos al río Tula y la presa La Requena, en las inmediaciones de las comunidades de San José Acoculco, en Atotonilco de Tula, y Benito Juárez, en Tepeji del Río de Ocampo.
Entre las figuras destacan representaciones antropomorfas con tocados, escudos y elementos asociados a Tláloc, así como un cuadrúpedo que podría ser un venado, además de grecas, penachos y franjas en colores rojos y blancos. También se identificaron imágenes que podrían simbolizar serpientes, rayos y fenómenos de carácter mítico-religioso.
El coordinador del proyecto de salvamento arqueológico, Víctor Francisco Heredia Guillén, informó que los vestigios fueron hallados el 3 de enero de 2026 y que se presume fueron elaborados con pigmentos minerales o vegetales, mientras que los petrograbados se realizaron mediante la técnica de puntillismo. Por su parte, el arqueólogo Abel José Romero García señaló que algunas pinturas podrían estar relacionadas con la etapa final de la antigua ciudad de Tula.
Tras su localización, los especialistas efectuaron registros fotográficos y fotogramétricos que permitirán su análisis detallado y su comparación con otros sitios de la región para determinar su antigüedad y significado cultural.
Cabe destacar que el sitio fue identificado desde la década de 1970 durante el Proyecto Arqueológico Tula, coordinado por el investigador emérito Eduardo Matos Moctezuma. Su ubicación sugiere un propósito simbólico vinculado con fenómenos astronómicos o calendáricos.
El trazo original del Tren México–Querétaro contemplaba atravesar esta zona; sin embargo, en octubre de 2025, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció la modificación de la ruta para preservar este patrimonio arqueológico, ante la imposibilidad de trasladar las pinturas a un museo.




