El emblemático monolito de Ezequiel Montes es considerado uno de los más grandes del planeta y atrae a miles de visitantes cada año.
Ezequiel Montes, Qro.- La Peña de Bernal, ubicada en el Pueblo Mágico de Bernal, es uno de los símbolos naturales más representativos de Querétaro y una de las formaciones rocosas más impresionantes del mundo, al ser reconocida como el tercer monolito más grande del planeta.
Con una altura superior a los 300 metros sobre el terreno que la rodea, este imponente gigante de piedra solo es superado por el Peñón de Gibraltar, en Europa, y el Pan de Azúcar, en Brasil, consolidándose como uno de los principales atractivos turísticos de la entidad.
Cada año, miles de visitantes nacionales y extranjeros llegan al municipio de Ezequiel Montes para admirar de cerca la monumental formación geológica, recorrer sus calles llenas de tradición y disfrutar del ambiente característico del Pueblo Mágico de Bernal.
El origen de la Peña de Bernal se remonta a millones de años y forma parte de un entorno que combina historia, cultura y tradiciones, elementos que han dado reconocimiento nacional e internacional a este destino queretano.
Además de su relevancia natural y turística, alrededor del monolito persiste una creencia popular que le atribuye propiedades energéticas. Habitantes y visitantes aseguran que la peña emana una energía especial relacionada con el bienestar y la vitalidad, e incluso algunos pobladores sostienen que su influencia contribuye a la longevidad de quienes habitan la región.
Este misticismo, sumado a su majestuosidad natural, ha convertido a la Peña de Bernal en uno de los sitios más emblemáticos y visitados de Querétaro.




