Con el fin de evitar accidentes vehiculares por el exceso de velocidad, elementos de la Policía Estatal de Querétaro (PoEs) implementaron el operativo Radar y Alcoholímetro en distintas vialidades de la entidad.
Se trata de puntos de control establecidos de forma estratégica a lo largo y ancho de esta vialidad, para invitar a los conductores a reducir su velocidad, y con ello obligarlos a respetar el límite máximo de aceleración, que es de 80 kilómetros por hora.
Con el apoyo de una pistola que mide la velocidad con que los automovilistas circulan, los elementos de tránsito estatales revisan al azar a los vehículos que transitan por la vía, a quienes exceden el límite son obligados a parar para advertirles que incurren en una falta.


