A un año de la llegada del COVID-19 a América

Covid-19 El Mundo Portada

Atrás quedaron esos días, en los que se comenzaba a escuchar de una crisis sanitaria a principios de enero de 2020 en Wuhan, China; de eso se hablaba en conversaciones de café y se observaba la crisis distante, lejana y sin esperanzas de que llegara al continente americano, mucho menos a México.

Sin embargo, hace un año esa barrera de la distancia, provocada por los miles de kilómetros se rompió, aun se consideraba epidemia, y en Washington D.C. se dio a conocer el caso de un paciente masculino de 30 años, residente norteamericano que regresó de Wuhan y días después presentó síntomas de neumonía.

Ante la prueba se supo que era portador de coronavirus; aún no se le daba la clasificación de COVID-19 y comenzó la cuenta regresiva para que el virus se expandiera por todo el mundo, causando la muerte de algunos, en especifico de los sectores vulnerables, el terror había comenzado. Y la economía estadounidense se detendría de golpe.

Hoy en día, en Estados Unidos, celebra el inicio de la administración de Joe Biden, queriendo dejar atrás lo que minimizó su antecesor Donald Trump, quien en su momento clasificó la enfermedad como una gripa que desaparecería con el calor, que incluso provocó que algunos ingenuos se inyectaran cloró como prevención, y quien de forma soberbia nunca se propuso a usar cubrebocas, hace que como consecuencia se tengan cifras alarmantes.

Mas de 2 millones de muertos en el mundo por COVID-19 y 96 millones de contagios acumulados, que representan 635 mil contagios nuevos, por día en promedio.

De acuerdo con la BBC en los ángeles una persona muerte por covid cada 6 min. La enfermedad se ha vuelto incontenible, en America se dispara la saturación hospitalaria haciendo que sea cada vez más difícil salvar la vida de los pacientes más graves

Hoy en día en Estados Unidos a un año de la llegada de este indeseado visitante, cada minuto mueren tres personas por complicaciones relacionadas con esta enfermedad, quedando claro que la contingencia continúa y la única esperanza es una vacuna que al mundo llega a cuenta gotas.

Por: Ángel Rodríguez