Especialistas advierten sobre el Trastorno Afectivo Estacional, que combina factores ambientales y sociales, afectando el ánimo y la salud mental.
Ciudad de México.- La temporada decembrina puede desencadenar un periodo de depresión conocido como Trastorno Afectivo Estacional (TAE), derivado de factores como la reducción de luz solar y la presión social asociada a las fiestas de Navidad y Año Nuevo, advirtió Angélica Juárez Loya, coordinadora del área de Psicología Clínica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La especialista explicó que este trastorno afecta la producción de neurotransmisores vinculados con el estado de ánimo y se caracteriza por alteraciones del sueño, pérdida de energía, irritabilidad, ansiedad, aislamiento social, culpa excesiva, cambios en el apetito, fatiga, sensación de inutilidad, dificultad para tomar decisiones y, en casos extremos, ideación suicida.
“La temporada de diciembre puede ser una etapa de mucha exigencia emocional”, señaló Juárez Loya, al destacar la importancia de reconocer los signos del TAE y buscar apoyo profesional para prevenir complicaciones en la salud mental durante esta época del año.





