El 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón.
Con la adopción de hábitos saludables en temas de alimentación, práctica de ejercicio físico, mantener el peso adecuado, evitar el tabaquismo y el consumo de alcohol, así como acudir a las Unidades de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para detectar alguna enfermedad de riesgo cardiaco, es posible mantener un corazón sano.
En el Día Mundial del Corazón, que se conmemora hoy 29 de septiembre, el director general del Seguro Social, Zoé Robledo, apuntó que el Instituto también cuenta con su triple A, enfocada en combatir las más de 220 muertes anuales por enfermedades cardiovasculares que ocurren en el país. De esta cifra, el 80 por ciento se puede prevenir si se atienden los riesgos en una etapa temprana.
Detalló la triple A del IMSS: la primera, Alimentación saludable: consumir menos comida procesada y menos bebidas azucaradas; la segunda, Actividad física: caminatas progresivas, natación, yoga, baile, “lo que nos guste”; y la tercera, hacerlo A tiempo.
Expresó que ante la presencia de síntomas como pérdida de conocimiento, sudoración fría, dolor en el tórax, hormigueo en los brazos, mareos y náuseas, es necesario comunicarse a Código Infarto (800-9363-473) o por medio de la aplicación IMSS Digital, para recibir atención especializada.
Por su parte, la coordinadora de Innovación en Salud, de la Dirección de Prestaciones Médicas, doctora Gabriela Borrayo Sánchez, expresó que por ello resulta importante mantener esas prácticas desde la infancia, reforzarlas y mantenerlas en la adolescencia y la edad adulta.
Detalló que cuando las personas pueden hacer sus tareas cotidianas, como realizar actividad física, trotar y correr, sin referir ningún síntoma, se puede concluir que este órgano funciona de manera correcta. Cuando la frecuencia cardiaca se acelera, alcanza entre 100 o 120 latidos por minuto, pero durante el sueño puede bajar hasta 50 latidos.





