Desde el andador Madero, en el Centro Histórico de Querétaro, artesanas locales alzaron la voz la noche del viernes para exigir atención y apoyo de la administración municipal.
Con consignas como “No somos delincuentes, somos artesanos”, las manifestantes destacaron su labor como una pieza clave de la identidad cultural queretana, a la vez que denunciaron el abandono del mercado artesanal, que, según señalaron, es poco accesible para los visitantes y carece de impulso por parte de las autoridades.
Reclamaron espacios dignos para trabajar y un diálogo abierto con las autoridades municipales que permita resolver los conflictos que afectan su economía y su contribución al patrimonio cultural de la ciudad.




