La tradición cumplió 60 años como una de las manifestaciones religiosas más emblemáticas de la ciudad.
Querétaro, Qro.- En un ambiente de respeto y solemnidad, miles de queretanos y visitantes se dieron cita en el Centro Histórico de Querétaro para presenciar la tradicional Procesión del Silencio, una de las manifestaciones religiosas más representativas de la Semana Santa en la ciudad.
Durante la procesión, cofradías y hermandades recorrieron las calles del primer cuadro de la ciudad portando túnicas de distintos colores, además de cargar cruces y cadenas, en un acto que simboliza el dolor de la Virgen María tras la crucifixión de Jesús.
Este año se cumplieron seis décadas de esta tradición, que inició como una manifestación de fe y con el paso del tiempo se ha convertido en un pilar de la identidad queretana que ha trascendido generaciones.
Las calles del Centro Histórico se transformaron en un escenario de reflexión y solemnidad, donde el sonido de las cadenas arrastrándose sobre la piedra y el redoble de los tambores marcaron el paso de las distintas hermandades.
Miles de personas se congregaron a lo largo del recorrido para observar el paso de los contingentes, los capirotes, las cruces de madera y las imágenes religiosas, en una tradición que se ha consolidado como una de las procesiones más importantes del país por su solemnidad y significado religioso.




