Aunque los organizadores insistieron en que se trató de una movilización ciudadana, la participación de la dirigente estatal morenista generó cuestionamientos sobre una posible politización del movimiento.
Querétaro, Qro.- La manifestación realizada frente a Palacio de Gobierno en rechazo al veto de la llamada Ley de Identidad de Género tuvo un ingrediente político que no pasó desapercibido: la presencia de la dirigente estatal de Morena, Gisela Sánchez Díaz de León.
Aunque la lideresa partidista no emitió un posicionamiento público durante la concentración, fue captada entre los asistentes que se congregaron para expresar su respaldo a los derechos de las personas trans y manifestar su rechazo a la decisión del Poder Ejecutivo estatal de frenar la reforma aprobada recientemente por el Congreso local.
La movilización fue presentada por activistas y participantes como una protesta ciudadana ajena a intereses partidistas. Sin embargo, la presencia de la dirigente morenista abrió el debate sobre una posible politización de la causa, un escenario que integrantes del movimiento han señalado en diversas ocasiones que buscan evitar.
Durante la protesta, los asistentes lanzaron consignas en favor de la comunidad LGBT+ y exigieron que se respete el avance legislativo en materia de identidad de género, tema que ha generado una amplia discusión pública en las últimas semanas.
La aparición de la líder estatal de Morena en el acto ocurre en medio de la controversia por el veto anunciado por el Gobierno del Estado, una decisión que ha provocado reacciones tanto de colectivos de la diversidad sexual como de actores políticos y sociales en Querétaro.





