Obras, accidentes y reducción de carriles complican diariamente el recorrido entre San Juan del Río y la capital queretana, afectando a trabajadores, estudiantes y comerciantes.
Querétaro, Qro.- Para miles de habitantes de San Juan del Río que diariamente se trasladan hacia la capital queretana, la carretera México-Querétaro se ha convertido en uno de los principales obstáculos para llegar a tiempo a sus destinos.
Las obras, accidentes y cierres parciales han provocado que un recorrido que anteriormente podía realizarse en alrededor de 40 minutos ahora se prolongue durante una, dos horas o incluso más, dependiendo de las condiciones de circulación.
Uno de los puntos que mayor preocupación genera entre los automovilistas se encuentra entre Pedro Escobedo y el Estadio Corregidora, donde la reducción de carriles provoca importantes cuellos de botella y cualquier accidente puede generar filas kilométricas.
La situación afecta particularmente a trabajadores y estudiantes que deben trasladarse diariamente entre ambos municipios, así como a comerciantes y personas que utilizan la carretera por motivos laborales o personales.
Los usuarios señalan que la incertidumbre sobre los tiempos de traslado los ha obligado a modificar sus rutinas, salir de sus hogares con mayor anticipación y asumir un incremento en el gasto de combustible.
“Es un martirio, ya no puedes calcular nada. Sales con dos horas de anticipación y aun así llegas tarde”, lamentó uno de los usuarios de esta vía.
A los retrasos se suman las condiciones climáticas y los largos periodos que los conductores deben permanecer prácticamente detenidos, situación que incrementa el desgaste de quienes utilizan esta carretera de manera cotidiana.
La México-Querétaro representa una de las principales conexiones entre San Juan del Río y la zona metropolitana de Querétaro; sin embargo, las actuales condiciones de circulación han convertido los traslados diarios en un problema que impacta directamente en la movilidad y la calidad de vida de miles de personas.




