Se busca solucionar la demanda actual de la zona metropolitana.
El Acueducto III, un proyecto de infraestructura hidráulica propuesto por el gobierno estatal de Querétaro, generó una oposición social en Hidalgo, debido a que el agua con el que se pretende el abastecimiento sería extraído de la Presa Zimapán, que se localiza en la zona limítrofe entre ambas entidades, pero en territorio hidalguense.
La reacción de ambas administraciones no ha sido conciliatoria ni dado certeza a sus ciudadanos; por el contrario, ha avivado la inconformidad.
Guadalupe Murguía, aseguró que será la Comisión Nacional de Aguas la que decida el suministro para cada entidad.
En el caso de Querétaro, se busca solucionar la demanda actual de su zona metropolitana, que recibe agua potable a través del Acueducto II, cuya concesión terminará en los próximos años, por lo que con el nuevo proyecto buscan garantizar el suministro por los próximos 50 años.
Por otro lado, se mantienen diálogos con el secretario de gobierno de Hidalgo para llegar a un acuerdo, sin embargo, la Secretaria de gobierno del estado queretano asegura que será la conagua quien decida el suministro.




