Entre las medidas emitidas por la Diócesis de Querétaro para frenar la propagación del COVID-19 destaca la sugerencia a sacerdotes y párrocos para aplazar ceremonias especiales como bodas, 15 años y funerales.
Mediante un comunicado, el obispo Mario de de Gasperín Gasperín, administrador diocesano,dio a conocer las medidas que asumirá la iglesia católica en la entidad.
“En cuanto a las celebraciones especiales, (bodas, 15 años, funerales y otros) se deberá buscar un diálogo comprensivo entre las personas interesadas, así como el párroco, para ver si se agenda para otro momento más oportuno o si se le celebra con las debidas precauciones evitando aglomeraciones. En todo caso, se acatarán las normas emitidas por la autoridad civil”, refiere el comunicado.
Gasperín Gasperín enumeró las medidas a tomar, luego de que sostuvo una reunión con responsables de los eventos masivos que se tienen en puerta en la diócesis.
Se informa que, a partir del 17 de marzo de este 2020 se suspenden hasta nuevo aviso todas las actividades pastorales diocesanas, así como parroquiales, de santuarios, templos y rectorías de índole comunitaria: retiros, asambleas, congresos, jornadas, peregrinaciones, fiestas patronales, talleres, cursos, catequesis para sacramental, incluidas las celebraciones litúrgicas y de piedad popular de la semana Santa.
Los templos parroquiales, capillas, santuarios y rectorías permanecerán abiertos de manera habitual, procurando que se observen las medidas de seguridad y de higiene, a fin de que los fieles no se vean privados de un espacio donde puedan, de manera individual, hacer oración o visitar al santísimo Sacramento. Si el inmueble llegara a ser fuente de contaminación, se cerrará atendiendo el dictamen de la autoridad sanitaria.
Esta medida se aplicará a las 105 parroquias que integran la diócesis de Querétaro, misma que comprende todo el estado de Querétaro y la parte noreste del estado de Guanajuato.





