A una hora de Querétaro, ofrece un paraíso de cactáceas con más de 500 especies.
Muy cerca de San Miguel de Allende los visitantes pueden adentrase en una increíble reserva donde los cactus y las suculentas han dado vida a una “zona de paz”.

Este jardín botánico, a pocos minutos del bello San Miguel de Allende, comprende 67 hectáreas de reserva natural de gran biodiversidad. Aquí es posible admirar una de las colecciones más completas en el mundo de las cactáceas y suculentas mexicanas. Se trata de un refugio vivo tanto de cactus nativos del área, como de ejemplares rescatados de diferentes desiertos de México, muchos de ellos raros, amenazados o en peligro de extinción.
Además de la familia de Cactaceae, también están presentes otras de la flora suculenta, principalmente Crassulaceae, Bromeliaceae y Agavaceae.

Entre las más de 500 especies y géneros que alberga este territorio mágico, pude ver todas las formas, colores y tamaños: cactáceas columnares elevadas varios metros sobre mi cabeza, redondas, en racimo, así como especies pequeñas con flores espectaculares y delicadas. Me interné por diversos mundos bajo la sombra de ejemplares bellos y extraños, de geometrías perfectas o de aspecto jurásico.
Además cuenta con el Conservatorio de Plantas Mexicanas, un gran jardín de invierno especialmente diseñado para la exhibición y conservación de las especies más raras. Aunque se trataba de especies más pequeñas, sus diseños tan inesperados y maravillosos me cautivaron durante un par de horas más.
La mayor parte de la colección botánica está integrada hoy en día por ejemplares colectados durante años en diversas regiones del país, cuidadosamente identificados, junto con otros propagados en el vivero. Este extenso trabajo ha implicado vínculos con comunidades campesinas y con instituciones científicas.

El Charco también organiza talleres, conciertos y ceremonias, dejándose atravesar por la atmósfera cosmopolita que se respira en San Miguel. Una actividad que me pareció muy interesante fue el temazcal: durante el fin de semana más próximo a la luna llena, se llevan a cabo una o dos sesiones de este baño ritual y curativo tradicional a base de vapor y hierbas aromáticas, en una bóveda ubicada en las ruinas de la Hacienda las Colonias, en la zona norte del jardín.
Abierto todos los días del amanecer a la puesta del sol.
Conservatorio de Plantas Mexicanas: de 9:00 a 17:00 hrs.



