Con más de 400 años de historia, el emblemático espacio educativo del Centro Histórico queda formalmente bajo resguardo de la Universidad.
Querétaro, Qro.- Luego de una serie de gestiones ante el Gobierno de México, el Patio Barroco del campus Centro Histórico es ya propiedad oficial de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). El inmueble, que alberga más de 400 años de historia educativa en la entidad, contará ahora con certeza jurídica para impulsar proyectos de conservación, desarrollo académico e inversión pública o privada.
El director de la Facultad de Filosofía, Dr. José Salvador Arellano Rodríguez, explicó que hace más de tres años, al intentar gestionar recursos para la conservación del edificio, se detectó que el inmueble carecía de un título oficial y aún pertenecía a la federación. Por ello, se emprendió un proceso legal para recuperar el dominio del espacio que representa el origen del pensamiento humanista en Querétaro.
Por su parte, el abogado general de la UAQ, Lic. José Antonio Montes de la Vega, informó que fueron necesarios cuatro años de trabajo jurídico para lograr el Registro Federal Inmobiliario con la nomenclatura oficial “Patio Barroco de la Universidad Autónoma de Querétaro”. Esto permitirá que el inmueble sólo pueda dejar de pertenecer a la institución si esta renuncia expresamente a su uso.
Gracias a este reconocimiento, la UAQ podrá acceder a inversiones para la conservación y desarrollo del sitio, que hasta ahora no eran posibles al no contar con el documento de propiedad.
La historia del Patio Barroco se remonta al 20 de junio de 1625, con la llegada de la orden jesuita y la fundación del Colegio de San Ignacio de Loyola, antecedente de la actual UAQ. A lo largo de los siglos, el espacio ha tenido distintas denominaciones —Colegio Real, Colegio Nacional, Colegio Civil—, pero nunca dejó de tener una función educativa.
En el proceso de recuperación histórica, se localizaron documentos en el Archivo de Indias en Sevilla y el Archivo Nacional de Santiago de Chile, incluido el plano original del siglo XVIII. También se identificaron óleos de la vida de San Ignacio de Loyola, hoy en el Museo Regional, y un valioso tratado teológico de 1619, considerado el libro más antiguo del estado, resguardado en el Acervo del Tesoro del Campus.
Actualmente, se trabaja en recuperar los murales originales del Patio Barroco y su patio aledaño, Los Naranjos, donde se conservan pinturas de la época porfiriana.
Finalmente, el director de la Escuela de Bachilleres, Mtro. Anghellus Medina López, destacó que el inmueble no sólo representa una joya arquitectónica, sino un símbolo de identidad universitaria: “Aprovechar este espacio es acercarse a la memoria viva de la UAQ. Conocer el pasado es imprescindible para definir el futuro de nuestro proyecto educativo”.





