Aunque la estación ya fue clausurada, consumidores afectados exigen respuestas ante los daños en sus vehículos.
Querétaro, Qro. — La semana pasada, las fuerzas armadas clausuraron la gasolinera “Galegas”, ubicada sobre la carretera 57, casi frente al monumento a Conín, en dirección a la Ciudad de México, por la presunta venta de combustible de procedencia ilícita, conocido como “huachicol”.

El operativo se realizó tras detectarse precios anormalmente bajos, de hasta 2 a 3 pesos menos por litro, una estrategia que habría sido utilizada para atraer clientes. No obstante, los conductores que cargaron combustible en este establecimiento ahora enfrentan las consecuencias, reportando fallas mecánicas en sus vehículos.
Ante esta situación, los usuarios afectados cuestionan la actuación de las autoridades regulatorias, señalando a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) por no haber detectado irregularidades en las bombas despachadoras ni en los precios inusualmente bajos. “¿Cómo es posible que la Profeco no se diera cuenta? ¿Qué autoridad permitió la operación de esta gasolinera?”, reclaman los consumidores.
La intervención de las fuerzas armadas fue clave para frenar estas prácticas ilícitas, y ahora los afectados exigen que se identifique y castigue a los responsables. Mientras tanto, la gasolinera permanece clausurada, y los consumidores esperan respuestas y acciones contundentes para evitar que casos como este se repitan.





