Expertos explican cómo funciona la técnica y qué factores influyen en su éxito.
Querétaro, Qro.- La fertilización in vitro (FIV) se ha convertido en una opción clave para parejas y personas que desean concebir y enfrentan dificultades reproductivas. En Querétaro, el Instituto Ingenes ofrece este procedimiento desde hace ocho años, respaldado por más de 20 años de experiencia y más de 50,000 nacimientos exitosos en todo el mundo.
En entrevista, la doctora Erika Salinas, Ginecóloga con subespecialidad en Biología de la Reproducción Humana, explicó que existen tratamientos de alta y baja complejidad, siendo la FIV un método de alta complejidad indicado para mujeres con trompas bloqueadas, baja reserva ovárica, endometriosis, abortos de repetición o parejas con factor masculino severo.
“El procedimiento consiste en estimular los ovarios durante aproximadamente 12 días para que los óvulos maduren. Una vez listos, se extraen y se fecundan con espermatozoides en laboratorio. Al quinto día de desarrollo, el embrión se implanta en el útero de la paciente”, detalló la especialista.
Salinas destacó que cualquier persona que busque concebir puede ser candidata, aunque la edad materna y la causa de infertilidad influyen en el pronóstico. “El mejor momento reproductivo se encuentra antes de los 35 años. Después de los 35, la tasa de éxito disminuye, especialmente si se usan los óvulos propios. Por ejemplo, a los 33 o 34 años, el éxito puede alcanzar 70-80%, pero a los 43 o 44 años puede ser menor al 5%”, señaló.
En cuanto al límite de edad, indicó que en su instituto es hasta los 52 años, pero el momento ideal para embarazarse sigue siendo antes de los 35. Además, aclaró que en México las principales causas de infertilidad incluyen endometriosis, daño tubario y alteraciones en los espermatozoides, por lo que siempre se estudia a la pareja completa.
La doctora también recomendó que, si tras un año de relaciones sexuales sin protección no se logra el embarazo (o seis meses en mujeres mayores de 35), es importante buscar ayuda especializada.
El Instituto Ingenes, con sede principal en Ciudad de México, opera también en Querétaro, Guadalajara, Monterrey, Cancún, Mérida y Estados Unidos, ofreciendo técnicas de FIV convencionales, ICSI y PICSI. Según la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), desde 1978 han nacido más de 10 millones de bebés mediante FIV, y más del 55% del éxito depende del trabajo en laboratorio.
“Detrás de cada embrión cultivado hay una historia humana, esperanza y la posibilidad real de formar una familia”, concluyó Salinas, subrayando que la FIV no solo es un procedimiento médico, sino también un proceso emocionalmente complejo que transforma vidas.
Santiago Soto | Círculo Noticias





