El panel fue organizado por la SAFQ en el marco del Día Internacional de las Mujeres
La Sociedad de Alumnos de la Facultad de Química (SAFQ) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) organizó la 4a. Edición de la Mesa Redonda “Madres en la ciencia”, en el auditorio Fernando Díaz Ramírez, con la participación de mujeres e investigadoras del Alma Máter queretana, líderes en sus áreas.
Estuvieron en la mesa la rectora de la Máxima Casa de Estudios de la entidad, Dra. Teresa García Gasca, y la directora de la Facultad de Química, Dra. Silvia Lorena Amaya Llano, así como las investigadoras: Dra. Rosalía Reynoso Camacho, Dra. Sandra Olimpia Mendoza Díaz, Mtra. Juana Susana Flores Robles, Dra. María Estela Vázquez Barrios, Mtra. Beatriz Álvarez Mayorga y Dra. Sandra Mayén Hernández.
Al respecto, la Dra. García Gasca señaló que la brecha de género es una forma de violencia estructural y social que está relacionada con la imposibilidad de muchas mujeres de romper «techos de cristal» y de lograr su desarrollo personal y profesional.

«Hay frases que duelen mucho, pero que se escuchan con mucha frecuencia, en donde se asume que las mujeres son las cuidadoras, que sólo tienen una función reproductiva más que productiva y una función del cuidado del hogar y de los hijos o hijas, que no está compartida con los hombres de la familia. Eso es parte de los problemas y es parte de las razones por las cuales hay pocas investigadoras, científicas o políticas -cada vez más, afortunadamente- o del por qué no tenemos una presidenta de la República en nuestro país», apuntó.
Añadió que fechas como el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, son para reflexionar sobre los cambios que se están realizando desde la vida personal, laboral e institucional, para ir acortando la brecha de género.
Esta brecha de género en la Universidad, dijo, se puede ver cuando el 60 por ciento de las estudiantes de preparatoria son mujeres, cifra que pasa al 57 por ciento en licenciatura, al 55 por ciento en posgrado y al 45 por ciento en profesoras de tiempo completo o investigadoras en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
«Eso nos está diciendo que hay algo en el camino del desarrollo de las mujeres que no nos permite avanzar. Es a lo que le tenemos que poner atención para ir disminuyendo la brecha de género e ir logrando la igualdad sustantiva, que es parte del plan que tenemos en la Universidad, pero que depende de todas y todos», afirmó.
Por su parte, la Dra. Amaya Llano aseveró que las participantes en la mesa tienen el privilegio de ser en la Universidad una inspiración para las nuevas generaciones.
«Nosotras mismas nos inspiramos. Yo puedo reconocer que quise estudiar Química porque mi maestra de Química de la secundaria era química, que estudió en la Facultad; en mi familia no hay ningún antecedente de alguien que haya estudiado esa carrera y para mí fue el primer contacto. Podemos servir de inspiración y, a veces, no nos damos cuenta del legado que podemos ofrecer», subrayó.
También resaltó los logros de las mujeres del pasado, puntualizando que es importante reconocer los avances y agradecer la oportunidad que tienen las mujeres en la actualidad para dedicarse al área de la investigación y la docencia.
«Al menos en lo que a mí respecta, ahí encontré menos diferencias. Yo estuve trabajando en una empresa de alimentos y sí había una diferencia en sueldos entre mujeres y hombres. Cuando me ofrecen hacer carrera académica, para mí el principal factor era que el género no iba a determinar lo que yo iba a poder conseguir; las limitaciones, los alcances y los retos los iba a poner yo misma y no estaban definidos por mi género. Esa es una de las grandes ventajas que tenemos al dedicarnos a estas áreas, además del privilegio de trabajar con jóvenes, porque siempre aprendemos de ellos y de ellas», añadió.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) señala que en 2019 sólo el 33 por ciento de las y los investigadores en todo el mundo son mujeres; además, la matrícula de estudiantes en el área de la Tecnología y las Comunicaciones es de tan sólo el 3 por ciento, en el área de las Ciencias Naturales es del 5 por ciento, y en Ingeniería Manufactura y Construcción sólo un 8 por ciento de las estudiantes son mujeres.
Durante el evento, los asistentes pudieron apoyar la campaña de “Menstruación digna”, donando toallas femeninas, y se realizó una “Mercadita feminista” con productos de mujeres emprendedoras de la Facultad de Química.



