Una casa de lujo en un exclusivo fraccionamiento fue escenario final del líder del CJNG.
Guadalajara, Jalisco.- El operativo que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, no tuvo lugar en un campamento improvisado ni en una zona marginal. Su último refugio se encontraba en una de las áreas residenciales más exclusivas de Jalisco, en una casa de lujo enclavada en la montaña, dentro del fraccionamiento Tapalpa Country Club.
Desde esta propiedad, rodeada de bosque y con máxima privacidad, intentó evadir a las fuerzas federales antes de internarse en el terreno boscoso donde sería abatido. La caída del líder fue confirmada mediante una imagen captada por dron con cámara térmica, difundida durante la conferencia de Palacio Nacional que detalló los pormenores del despliegue.
La residencia, de dos niveles y arquitectura moderna, contaba con techos altos, ventanales amplios, acabados en madera fina y espacios interiores amplios e iluminados con luz cálida. La recámara principal presentaba un colchón king size, tonos neutros y mobiliario cuidadosamente ordenado. El clóset mostraba ropa deportiva doblada, calcetines clasificados y artículos personales organizados al detalle, sin señales de abandono. Sobre una mesa descansaba un pequeño altar con imágenes de San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe, y una carta fechada el 25 de enero contenía un fragmento del Salmo 91.
En el segundo nivel había tres habitaciones adicionales, cada una con baño independiente y muebles de madera de alta calidad. La casa contaba con un jardín amplio que conectaba con el cerro, con aproximadamente 500 metros entre la residencia y el bosque, delimitado por piedras con figuras religiosas.
Fue en esa zona boscosa donde, según el informe oficial presentado por Omar García Harfuch, se produjo el enfrentamiento final. Oseguera Cervantes, herido de gravedad, fue trasladado en helicóptero a un hospital, donde falleció durante el trayecto.
Así era el refugio del hombre que encabezó una de las organizaciones criminales más poderosas del país, un espacio de silencio y lujo que terminó convertido en escenario del desenlace de su historia.




