El Acueducto es una de las construcciones más emblemáticas del estado y orgullo de su historia colonial.
Querétaro, Qro.- Considerado la obra urbana más importante del siglo XVIII, el Acueducto de Querétaro —mejor conocido como “Los Arcos”— es sin duda el símbolo más representativo de la capital queretana. Su construcción inició en 1726 y concluyó nueve años después, en 1735.
Esta monumental estructura está compuesta por 74 arcos de cantera que recorren una longitud de 1,280 metros, alcanzando una altura máxima de 28.42 metros. Durante muchos años, fue la principal vía de abastecimiento de agua potable para la ciudad de Santiago de Querétaro, trasladando el líquido desde el pueblo de San Pedro de la Cañada y distribuyéndolo a través de varias fuentes públicas.
La edificación del acueducto se le atribuye a Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila, importante benefactor de la ciudad. La leyenda popular señala que fue construido a petición de Sor Marcela, una monja capuchina del convento de San José de García, de quien el Marqués estaba enamorado.
Este 25 de julio de 2025, Querétaro celebrará el 494 aniversario de su fundación, y entre sus mayores orgullos se encuentra esta majestuosa obra, que no solo abasteció de agua a generaciones de queretanos, sino que hoy adorna con elegancia las principales calles de la ciudad.
Fotos: Agencia Sietefoto



