85 niños fueron los protagonistas de un evento cargado de alegría, cultura y generosidad.
Este sábado 4 de enero, la comunidad de Matanzas, en El Marqués, Querétaro, celebró una emotiva y colorida jornada por el Día de Reyes, en la cual 85 niños fueron los protagonistas de un evento cargado de alegría, cultura y generosidad. La actividad, organizada bajo la iniciativa «Padrinos Magos», se ha llevado a cabo desde 2017 gracias al esfuerzo conjunto de voluntarios y donantes comprometidos con la causa.
En esta ocasión, se sumaron nuevos voluntarios al proyecto, fortaleciendo el espíritu solidario que caracteriza a este evento. Entre las actividades destacadas, la comunidad disfrutó de la presentación de la Pastorela Danza a cargo de la talentosa Banda de Serra, quienes animaron la jornada con su energía y arte escénico.
Uno de los momentos más especiales fue la premiación a los niños con mejor promedio escolar, un gesto que reconoce y fomenta el esfuerzo y dedicación de los pequeños estudiantes. Además, las familias de la comunidad recibieron donativos de ropa para todas las edades y enseres domésticos, como muestra de apoyo para cubrir algunas de sus necesidades más apremiantes.
El comité de bienvenida, conformado por señoras de la comunidad, preparó un convivio en honor a los «Padrinos Magos», quienes fueron recibidos con deliciosos guisos y tortillas hechas a mano, un gesto que reflejó la hospitalidad y calidez de las familias de Matanzas.
La dedicación de los fundadores Azucena Sandoval, Diana Landau, Alejandra Monroy, Mónica Palacios, Luis Velázquez y Benjamín González ha sido clave para fortalecer esta valiosa labor, permitiendo que, año tras año, se lleve alegría y esperanza a las familias de esta comunidad.
El momento más esperado de la jornada llegó con la presencia de Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes, como cada año, entregaron personalmente los juguetes donados por los Padrinos Magos, llenando de ilusión y sonrisas a los niños presentes.
«Este tipo de iniciativas son un recordatorio del poder de la unión y la generosidad para transformar vidas. Ver a los niños felices es el mejor regalo para nosotros como organizadores», comentó uno de los voluntarios.
La comunidad de Matanzas agradeció profundamente el apoyo recibido, destacando que este evento no solo trae alegría a los niños, sino también esperanza a las familias. Gracias al esfuerzo constante de los organizadores, voluntarios y donantes, la tradición de los Padrinos Magos continúa fortaleciendo los lazos de solidaridad en esta región.
Este evento es un claro ejemplo de que, cuando la comunidad y la sociedad civil se unen, pueden lograr grandes cosas en beneficio de quienes más lo necesitan.



