El segmento hacia Conín podría quedar habilitado antes del 11 de junio, lo que aliviaría parcialmente el tránsito en uno de los corredores más congestionados del estado.
Querétaro, Qro.- Miles de automovilistas que diariamente circulan por la carretera federal 57 podrían recibir un respiro en los próximos días. Los trabajos de modernización registran avances importantes y todo apunta a que el tramo que conecta hacia la zona de Conín podría quedar habilitado antes del 11 de junio.
La eventual apertura permitiría mejorar la circulación entre Pedro Escobedo y la capital queretana, una de las rutas más afectadas por las obras que durante meses han provocado largas filas, retrasos y complicaciones para quienes utilizan esta vialidad de manera cotidiana.
Sin embargo, los problemas de movilidad no desaparecerán por completo. El segmento comprendido entre Conín y la ciudad de Querétaro continuará bajo intervención, por lo que seguirán registrándose cierres parciales, reducción de carriles y congestionamientos en distintos horarios.
De acuerdo con estimaciones preliminares, los trabajos pendientes podrían prolongarse entre dos y tres meses más, aunque algunos escenarios consideran que la conclusión integral del proyecto podría extenderse hasta finales de este año.
Entre especialistas y usuarios frecuentes de la autopista existe la percepción de que la aceleración de las obras también responde a la necesidad de fortalecer la conectividad rumbo a la Copa Mundial de Futbol de 2026, particularmente en los accesos al Aeropuerto Intercontinental de Querétaro y a la zona metropolitana.
La modernización de este corredor es considerada estratégica para la movilidad regional, ya que se trata de una de las principales puertas de entrada al estado y una ruta fundamental para el traslado de personas, mercancías y visitantes que llegarán a la región durante el evento deportivo internacional.





