Son 400 las empresas industriales que generan emisiones directas de CO2 en el estado.
Durante 2023, el estado tiene la meta de reducir o compensar 2 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Sustentable (Sedesu).
Por tanto, será a partir de este año cuando se observe una reducción en estos indicadores de contaminación, debido a que comienzan a cobrarse los impuestos ecológicos y la emisión del Sello Estatal de Bajas Emisiones de Carbono, explicó el titular de Sedesu, Marco Antonio del Prete Tercero.
“Es este año cuando se empieza a cobrar el impuesto, cuando se lanza el sello de bajo carbono y que las empresas que estaban generando emisiones tendrán que reducirlas, nuestra meta este año, este primer año, es reducir o compensar cerca de 2 millones de toneladas de las 12 millones con las que arrancó en 2020 nuestra línea base”, dijo el funcionario.
La dependencia estatal identificó a 400 empresas industriales que generan emisiones directas a la atmósfera, por lo que se han tenido acercamientos para capacitarlas en la obtención del sello y que recurran a los mecanismos de compensación.
“Hemos tenido acercamiento con ellas constantemente para capacitarlas, (…) tuvimos un semanario con empresas japonesas y constantemente estamos haciéndoles saber cuáles son los procedimientos para acceder a estos mecanismos de compensación”, dijo.
Respecto a este tema, el secretario resaltó que se creó el programa estatal de acciones contra el cambio climático, que tiene la finalidad de reducir la generación de gases de efecto invernadero.
De este programa derivan diversas iniciativas e instrumentos para reducir la huella de carbono, uno de ellos es el impuesto ambiental, uno de los más caros del país, pero que buscan se traduzca en acciones para combatir esas emisiones.



