La ciudad y sus alrededores ofrecen recorridos coloniales, experiencias gastronómicas, viñedos y pueblos mágicos que enamoran a visitantes y locales.
Querétaro, Qro.- La capital queretana y sus alrededores se consolidan como una de las mejores opciones para disfrutar un fin de semana lleno de tradición, modernidad y hospitalidad.
El Centro Histórico es el punto de partida ideal para recorrer su arquitectura colonial, caminar por calles empedradas y adentrarse en el legado virreinal. Espacios como el Andador Madero ofrecen un ambiente vibrante con exposiciones artísticas y variedad gastronómica.
Mercados tradicionales como el de La Cruz o Escobedo son paradas obligadas para saborear la cocina queretana, mientras que la Plaza Fundadores combina historia y sabores locales en un mismo espacio. Jardines emblemáticos como Zenea, Guerrero y de los Perritos invitan a descansar bajo la sombra de sus árboles centenarios.
Más allá de la capital, los Pueblos Mágicos de Bernal y Tequisquiapan ofrecen artesanía, tradiciones y paisajes únicos. Los viñedos de Ezequiel Montes y El Marqués complementan la experiencia con recorridos, catas y vistas que conjugan lo rústico con lo sofisticado.
La oferta cultural también se hace presente en museos y galerías, mientras que Los Arcos, el histórico acueducto de la ciudad, se mantiene como el símbolo indiscutible de Querétaro.
Este destino es, sin duda, una invitación a descubrir lo mejor de México en un solo lugar.


