Adriana Guerrero Ferrer recibe medalla por su aportación a la gastronomía mexicana.
Querétaro, Qro.- La académica de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Adriana Guerrero Ferrer, fue reconocida por su labor en la preservación, estudio y difusión de la cocina mexicana, al recibir la medalla Ricardo Muñoz Zurita al Mérito en Producción Editorial Gastronómica, otorgada por Culinaria Mexicana.
Docente de la Licenciatura en Gastronomía de la Facultad de Filosofía, la especialista ha enfocado su trabajo en el análisis de la alimentación en Puebla y Querétaro desde una perspectiva antropológica e histórica.
Originaria de Comalcalco, Tabasco, y radicada en Querétaro desde hace más de una década, ha plasmado sus investigaciones en obras como “La dulcería en Puebla. Historia de una tradición”, con la que obtuvo el Premio Fray Bernardino de Sahagún del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como “Cocina y cultura en Querétaro. Recetario”, galardonada con el Premio Atanasio G. Saravia de Historia Regional Mexicana, entregado por Fomento Cultural Banamex.
Su investigación destaca el componente humano en la preparación de los alimentos, al que define como un “corazón afectivo” que otorga identidad, sabor y significado a los platillos tradicionales.
En este sentido, subrayó la importancia de que la Licenciatura en Gastronomía esté integrada a la Facultad de Filosofía, ya que permite una formación interdisciplinaria que trasciende las técnicas culinarias e incorpora el análisis cultural e histórico.
Gracias a este enfoque, señaló, las y los estudiantes desarrollan la capacidad de construir narrativas a partir de sus propuestas gastronómicas, al comprender las raíces de la cocina mexicana, su sincretismo tras la conquista española y su vínculo con la vida social y familiar.
Actualmente, la investigadora trabaja en un nuevo proyecto sobre la dieta de los internos del antiguo Colegio Jesuita en Querétaro, basada en registros del siglo XVIII. Este inmueble, que posteriormente albergó al Colegio Civil entre 1868 y 1950, hoy forma parte del campus Centro Histórico de la UAQ.




