SEDEA atribuye la reintroducción a fallas en inspecciones federales en el sur del país; productores muestran preocupación por el impacto sanitario.
Querétaro, Qro.- Las autoridades agropecuarias de Querétaro intensificaron las acciones de vigilancia sanitaria luego de confirmarse un tercer caso de gusano barrenador en ganado procedente del sur del país. La medida busca evitar cualquier posibilidad de dispersión de la plaga, cuya detección oportuna ha sido clave para su contención. De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA), los hallazgos más recientes obligaron a ampliar nuevamente el cerco sanitario en ranchos autorizados por la Federación.
El titular de SEDEA, Rosendo Anaya Aguilar, explicó que los casos no se originaron en el estado, sino que derivan de fallas en los procesos de inspección federal en entidades como Tabasco y Chiapas. Señaló que el ganado afectado ingresó a ranchos de Ezequiel Montes y Tequisquiapan, donde médicos veterinarios detectaron las larvas durante revisiones de rutina. Esta identificación temprana permitió actuar de inmediato, y hasta ahora no existe evidencia de propagación dentro del territorio queretano.
“Estos casos llegan por un mal manejo en el embarque; no son producto de una propagación local”, afirmó Anaya Aguilar, quien señaló directamente a SENASICA por la falta de control en los estados de origen.
La dependencia reiteró que el gusano barrenador no representa riesgo para el consumo humano, ya que los animales reciben atención médica y continúan su proceso productivo bajo estándares de inocuidad. No obstante, la aparición de un tercer caso obliga a mantener un operativo permanente. “Cada vez que surge un caso debe ser reiniciado el protocolo y ampliada la zona de control”, añadió el funcionario al recordar que el cerco sanitario en Querétaro permanece activo y fortalecido.
En el sector ganadero local, la recurrencia de detecciones ha generado inquietud entre productores, quienes dependen de la estabilidad sanitaria para sostener los niveles de exportación y movilidad comercial. México contaba con uno de los programas de erradicación más sólidos de América —basado en la liberación de insectos estériles y supervisión continua—, pero especialistas advierten que los flujos de ganado provenientes del sur requieren revisiones más estrictas para evitar reintroducciones.
La SEDEA insistió en que la contención ha sido efectiva y que la vigilancia epidemiológica continuará reforzada para proteger la actividad ganadera del estado.



