Impulsan acciones para la detección temprana y el tratamiento integral de esta enfermedad crónica.
Querétaro, Qro.- En el marco del Día Mundial de la Obesidad, que se conmemora el 4 de marzo, la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (SESA) se sumó a esta efeméride con el propósito de visibilizar la obesidad como un problema prioritario de salud pública e impulsar acciones para su prevención, detección temprana, atención integral y tratamiento oportuno.
Para 2026, el lema es: “8 mil millones de razones para actuar contra la obesidad”, el cual subraya la necesidad de una respuesta global y coordinada frente a esta enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2022 una de cada ocho personas vivía con obesidad. Ese mismo año, dos mil 500 millones de adultos presentaban sobrepeso, de los cuales 890 millones tenían obesidad. Además, más de 390 millones de niñas, niños y adolescentes de cinco a 19 años registraban sobrepeso, y 160 millones vivían con obesidad. En 2024, 35 millones de menores de cinco años tenían sobrepeso.
El sobrepeso se caracteriza por una acumulación excesiva de grasa corporal, mientras que la obesidad es una enfermedad crónica compleja que implica un riesgo para la salud. Ambas condiciones derivan, en gran medida, de un desequilibrio entre la ingesta calórica y el gasto energético.
El diagnóstico se realiza mediante la medición del peso y la estatura para calcular el Índice de Masa Corporal (IMC), además del perímetro de cintura para valorar el riesgo cardiometabólico. En personas adultas, la OMS define sobrepeso con un IMC igual o mayor a 25 y obesidad con un IMC igual o mayor a 30. En población infantil y adolescente, la clasificación considera edad y sexo.
La dependencia estatal destacó que la detección temprana es clave para prevenir complicaciones como diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, por lo que recomendó acudir de manera periódica a la unidad de salud para valoración médica y nutricional.
Asimismo, reiteró que la prevención debe comenzar desde el embarazo y mantenerse durante todas las etapas de la vida, mediante una alimentación saludable, actividad física regular, consumo de agua simple potable, reducción de productos ultraprocesados y un adecuado descanso.
Finalmente, la SESA refrendó su compromiso de fortalecer estrategias intersectoriales que promuevan entornos saludables y faciliten decisiones informadas, al recordar que la prevención y el tratamiento integral son pilares para reducir el impacto de la obesidad en la población.



