Las obras en el tramo de El Colorado, rumbo a Querétaro, generan congestionamiento que es aprovechado para el comercio informal.
Querétaro, Qro.– Las constantes obras en la carretera federal 57, en dirección a la capital queretana, no solo provocan intenso tráfico vehicular, sino que también han dado pie a la presencia de numerosos vendedores ambulantes que aprovechan la lenta circulación para ofrecer sus productos a los automovilistas.
Al transitar por el tramo en obras a la altura de la zona de El Colorado, conforme se acumulan los vehículos comienzan a aparecer vendedores que caminan entre los carriles ofreciendo desde papas fritas —con precios que rondan los 50 pesos por bote, preparadas con salsa o limón y sal— hasta bebidas tradicionales como el tepache.
En uno de los carriles nuevos que permanecen cerrados se ha instalado incluso un puesto fijo de venta de tepache, operando de manera similar a un pequeño tianguis improvisado en plena vialidad.
Sin importar las condiciones climáticas, ya sea nublado o con altas temperaturas, es común observar a vendedores desplazándose entre tráileres, camionetas y automóviles tipo sedán, ofreciendo productos para el antojo o para mitigar la sed, así como artículos diversos como peluches y chalecos de imitación de piel.
Aunque el tránsito en la zona se torna más lento, continúa avanzando conforme los vehículos se aproximan al entronque con el acceso a la comunidad de El Colorado, un paso a desnivel donde confluyen quienes ingresan o salen de la comunidad, los automovilistas que se dirigen a Querétaro y aquellos que buscan rutas alternas para evitar parte del congestionamiento.


