Justifica Roberto Cabrera falta administrativa de su funcionario; omite conflicto de interés con empresa de grúas.
San Juan del Río, Qro.- Lo que debió ser un acto de rendición de cuentas se ha convertido en un vergonzoso ejemplo de impunidad y compadrazgo político. El presidente municipal, Roberto Cabrera, salió en defensa de su director de Tránsito, Francisco Javier Vértiz, tras haber incurrido en una falta administrativa, minimizando los hechos y negándose a aplicar sanciones.
Lejos de exigirle cuentas o someterlo a la ley, el alcalde justificó al funcionario señalando que “no estaba en funciones, no portaba uniforme, arma ni conducía una patrulla” y que, además, “estaba fuera de turno”. Con esta narrativa, Cabrera intenta restar importancia al incidente y diluir la responsabilidad, transformando una violación administrativa en un supuesto malentendido.
Lo más grave del caso es que Vértiz continuará en el cargo, pese a que mantiene vínculos económicos con la empresa Grúas Mejía, lo que constituye un evidente conflicto de interés. Esta situación compromete la legalidad y ética de su función pública.
El mensaje es claro y alarmante: en San Juan del Río, la ley no se aplica por igual. Mientras al ciudadano común se le exige con rigor, a los allegados al poder se les protege y respalda, sin consecuencias.
Blindar a un funcionario cuestionado no solo erosiona la confianza ciudadana, sino que deja en evidencia una política de simulación en el combate a la corrupción. Con su postura, Roberto Cabrera deja claro que en su administración no se sancionan los abusos: se toleran, se encubren y, en el peor de los casos, se premian.





