El juego patológico es una adicción con graves repercusiones sociales, familiares y personales; el instituto ofrece atención integral.
Ciudad de México.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió una alerta sobre los riesgos asociados a la ludopatía, también conocida como juego patológico, una adicción que afecta la salud mental y puede derivar en consecuencias graves en la vida familiar, social, laboral y económica de quienes la padecen.
El doctor Joaquín Castillo Joo, coordinador de Programas Médicos de la Coordinación de Salud Mental y Adicciones del IMSS, explicó que la ludopatía se manifiesta como una necesidad compulsiva de apostar, que puede llevar al endeudamiento e incluso a conductas delictivas, como el robo, con el fin de obtener dinero para seguir jugando.
“Cuando intentan dejar o suspender el juego, las personas pueden presentar síntomas de abstinencia como ansiedad, insomnio o irritabilidad. Esto impacta negativamente en todas las áreas de su vida”, advirtió el especialista.
Castillo Joo detalló que los factores de riesgo asociados a esta adicción son de origen psicológico (ansiedad, depresión, trastorno bipolar), biológico (alteraciones en el sistema de recompensa del cerebro, antecedentes familiares de consumo de sustancias) y social o ambiental, donde destacan la fácil accesibilidad a las plataformas digitales de apuestas, la normalización del juego y la exposición a campañas publicitarias agresivas.
“Hoy basta un celular para apostar desde cualquier lugar, incluso durante el trabajo. Además, el uso de tarjetas bancarias facilita el acceso a fondos, lo que eleva el riesgo de perder el control en personas vulnerables”, agregó.
El IMSS ofrece un abordaje integral para tratar la ludopatía. El primer paso se da en las Unidades de Medicina Familiar (UMF), donde se realiza una evaluación médica. En casos necesarios, se canaliza al área de Psiquiatría para diagnóstico y tratamiento farmacológico. Paralelamente, se brinda atención psicológica y apoyo por parte del área de Trabajo Social, que implementa estrategias educativas para la salud.
El instituto también subrayó que es posible prevenir la ludopatía mediante estrategias como la educación temprana, el fomento de actividades recreativas sin apuestas, la restricción de publicidad de juegos de azar y el apoyo psicológico a personas con factores de riesgo.
“Es fundamental que, si identificamos señales de ludopatía en nosotros mismos o en alguien cercano, busquemos ayuda profesional de forma inmediata. La participación de la familia y la eliminación del estigma son claves en el proceso de recuperación”, concluyó el doctor Castillo Joo.





